Visita del hermano Juan Kesler

Visita del hermano Juan Kesler

El día sábado 03 de diciembre del 2016 contamos con la presencia del hermano Juan Kesler, durante esta visita el hermano Kesler compartió con los estudiantes del Seminario Bíblico Nicaragüense una hermosa enseñanza de aliento a seguir trabajando con excelencia en la obra del Señor. A continuación un extracto de la enseñanza del hermano.

El Fracaso Exitoso del Ministerio de Isaías.

Lectura Isaías 6:1-13

lsaías se dirigió al templo y encontró que la gloria de Dios lo habla llenado. Así coma Daniel, Pedro y Juan, él cayó frente a la majestad de Dios y confesó su pecado: ”¡Ay de mi, que voy a morir! He visto con mis ojos al Rey, al Señor todopoderoso; yo que soy un hombre de labios impuros», Cuando hay una confesión sincera delante de Dios hay también perdón, El apostol Juan escribió «si confesamos nuestros pecados, podemos confiar que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados” (1 Juan 1:9). Por eso uno de los serafines que estaba alrededor de Dios inmediatamente tomó una braza del altar y tocó la boca de Isaías con ella. La tomó del altar porque sin sacrificio tampoco hay perdón. Arreglar el pecado cuesta un sacrificio de parte de Dios y una confesión sincera de parte nuestra.

En el versículo 8 se dice: “Entonces oí la voz del Señor que decía”. En el hebreo se ocupa para el verbo «decir» el tiempo presente. De modo que se podría traducir la frase así: “Entonces oí la voz del Señor que estaba diciendo». En todo tiempo el Señor está buscando a gente que vaya por él, pero recién después de la limpieza de su pecado pudo Isaías escuchar el llamado. Hay tantas personas que contestan: «Señor, mande el misionero, mande el pastor, mande el diácono, mande a cualquier persona menos a mi”. Pero Isaías contestó: “Aquí estoy yo, envíame a mi”. ¿Hemos escuchado el llamado? ¿Hemos contestado?

Inmediatamente el Señor comenzó a darle a lsaías su encargo. Tenía que advertir al pueblo, pero ellos no iban a prestar atención, mucho menos obedecerle. Más bien el mensaje de lsaías sería contraproducente, la gente se pondría aún más dura. Frente a este menaje era muy comprensible que Isaías preguntara: ¿Hasta cuando? ¿No habrá misericordia? Entonces el Señor endureció su mensaje aún más. Isaías tuvo que predicar y escribir hasta que las ciudades de Judá sean destruidas y vacías, así como pasó cuando Nabucodonosor invadió el país y llevó la gente como prisioneros a Babilonia. Muchos creen que si el Señor nos encarga algo, que forzosamente tendría que seguir un éxito. Si no hay éxito hemos comprendido mal el encargo de Dios. Pero no es así. Dios quiere que todos escuchen y que se les de a todos una oportunidad, pero no garantiza el éxito.

Pero Pablo escribió que nuestro trabajo en el Señor no es en vano (1 Corintios 15:58) y así fue con Isaias. El Señor terminó diciendo: ”cuando se corta un roble o una encina y solo queda el tronco, pero de este tronco saldrá un retoño sagrado” , El reino de Israel fracasó, pero de ellos salió el retoño Jesucristo. Con la excepción de Juan el Bautista, nadie hizo más que Isaías para preparar el camino de este retoño. Los escritos de Isaías son los más citados en el Nuevo Testamento y sus dichos fueron los más usados en la evangelización. Hoy en dia nadie piensa que el ministerio de Isaías fue un fracaso y lo mismo para con el ministerio de Cristo.»

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